Recursos
Algo para tener a mano.
Ejercicios simples para los momentos difíciles, y para conversar en tu próxima sesión. Cada uno sale de una guía de la biblioteca.
Respirá para bajar la alarma
Exhalá más largo de lo que inhalás (inhalá en 4, exhalá en 6). Repetí unas veces. La exhalación larga le avisa a tu cuerpo que puede aflojar.
Ver la guía: Ataques de pánico →Nombrar la ola
Cuando sientas que sube, ponele nombre (“esto es ansiedad”) y anclá en el presente: 5 cosas que ves, 4 que tocás, 3 que oís, 2 que olés, 1 que saboreás.
Ver la guía: Ansiedad →Un paso muy chico
Elegí una sola acción mínima (abrir la ventana, tomar agua, una cuadra de caminata). No tenés que hacer todo; alcanza con empezar.
Ver la guía: Estado de ánimo →Descargar la cabeza
Antes de dormir, escribí en un papel lo que te da vueltas. No para resolverlo ahora, sino para soltarlo hasta mañana.
Ver la guía: Sueño y descanso →